Taltal, un puerto nacido del empuje

 

 

El ahora tranquilo puerto de Taltal, tuvo a finales del siglo XIX y principios del XX una agitada vida. Los 30 mil habitantes que la ciudad poseía en aquella época disfrutaban del teatro y la ópera, existían carreras de caballos en el club hípico y las infaltables corridas de toros.

Para conocer la historia de este puerto hay que remontarse a 1850 cuando  José Antonio Moreno inició exploraciones mineras por la costa y descubrió cobre en un lugar que denominó precisamente Caleta "El Cobre". Dos años más tardes estableció una fundación y un muelle, lo que permitió la exportación del mineral hacia el mercado europeo. Para 1853 ya trabajaban alrededor de 60 operarios y en 1855 Moreno extendió sus operaciones hacia Taltal.

En 1858 descubre cobre en Cachiyuyal e instala una planta beneficiadora de minerales en el faldeo sur de Taltal. Con esto comenzó a llegar una cantidad creciente de barcos a Taltal que llegaban a cargar el mineral, pero no poseían una autorización oficial, ya que debían pedir un permiso a la Intendencia de Atacama en Copiapó y esperar el envío de personal desde Caldera para efectuar la carga y descarga. Este grave problema llevó a José Antonio Moreno a solicitar al Gobierno de Chile la habilitación oficial del Puerto de Taltal, lo que fue concedido por Decreto el 12 de Julio de 1858. Así nace el Puerto de Taltal.

Sin embargo, su auge se inicia en 1876 con la apertura de 21 oficinas salitreras en el Cantón de Taltal.

En 1882 se inauguró el ferrocarril construido por The Taltal Railway Co., empresa inglesa con sede en Londres. Tenía una línea de 150 kilómetros hasta Cachinal de la Sierra y ramales a todas las oficinas salitreras. Fue vendido a particulares en 1954 y desmantelado en 1970 debido a la paralización de la última salitrera con sistema shank, la Oficina Alemania.

El salitre le dio prosperidad a la ciudad hasta 1930. Durante esa época, la ciudad llegó a tener más de 30 mil habitantes, consulados, siete muelles de embarque, cuatro de pasajeros y fue el tercer puerto salitrero del norte de Chile en importancia.

Al iniciarse la crisis salitrera -producto de la creación del salitre sintético- se fueron cerrando todas las oficinas ubicadas en el cantón. Entre 1942 y 1960 paralizan la mayoría de las oficinas saliteras. En 1966 deja de funcionar la Oficina "Flor de Chile" y 10 años más tarde, en 1976, cierra la Oficina "Alemania", cuyas ruinas pasaron a ser monumentos históricos.

 

UN REENCUENTRO CON TALTAL
LA HISTORIA DEL PUERTO

El decreto emitido el 26 de junio de 1877, verdadera fe de bautismo de Taltal, decía " se compondrá de once manzanas distribuidas alrededor de una plaza pública". Rápidamente empezó a construirse, dejando el espacio para la futura plaza y capilla, apareció una serie de callejuelas arenosas bordeadas de casas de madera, fue tan rápido el aumento de la población que pronto las once manzanas se hicieron chicas para albergar a la gran cantidad de gente que llegaba a trabajar en las faenas salitreras. El pueblo comenzó a crecer. Se construyó una capilla en el lugar que ocupa la iglesia actual y en 1879 se hace necesario construir un cementerio. Ya en 1880 se construyen los muelles de Sojolber y Oliva, pionero de la industria salitrera de Taltal. En 1881 ya funciona la aduana y el 20 de enero de ese año Taltal es designado puerto mayor. En abril de 1979 se solicita la ampliación del pueblo acompañada de un croquis, reservando un sitio para el futuro hospital y agrega que las manzanas tendrán 100 metros por lado y las calles 20 metros de ancho.

Hasta 1880 las calles no tenían nombres ni las casas números. Por esa época pusieron nombres a las calles, que son en líneas generales los mismos de hoy, las denominaron por los nombres de los héroes de la Guerra del Pacífico. Con el rápido aumento de la población apareció el bandolerismo, los vecinos costeaban todo de su bolsillo, las noches eran oscuras "como boca de lobo", cada vecino se comprometió a instalar un farol en la puerta de su casa, que frecuentemente eran apagados por el viento marino. En 1881 se crea la policía, compuesta de nueve hombres al mando de un subteniente que improvisaron una pequeña y modesta cárcel, muy insegura por lo demás, contaban con dos caballos y un carretón y eran encargados también del aseo de las calles.

El 13 de mayo de 1882 se creó la Municipalidad de Taltal, la cual existió teóricamente en un decreto hasta mediados de 1884 cuando se formó una junta de alcaldes que nombraron a don Andrés Ossa, Procurador Municipal. Por esos años se construye el primer edificio de la Municipalidad.

El hospital es inaugurado el 21 de mayo de 1886. Ya existía en esa época el teatro y llegaban constantemente compañías de teatro y zarzuelas.

 

 

 

TALTAL SU HISTORIA Y SU GENTE
Rescate de las manifestaciones históricas y culturales del puerto de Taltal. Libro publicado el año 2001, financiado por el Fondo de Identidad y Cultura del Gobierno Regional de Antofagasta.

 

TALTAL
Alrededores
Desde una sílaba a otra de la piedra; el palote dormido de los quiscas, donde el viento desgarra su cabeza, cuando corre buscándose a sí mismo.
                                                                                                            ANDRÉS SABELLA

TALTAL, su HISTORIA Y su GENTE, es una recopilación, un escudriñaren viejos libros, diarios, revistas, mentes llenas de recuerdos y nostalgias, para poder entregar a la comunidad taltalina antecedentes que se desconocen por estar dispersos o porque las generaciones van pasando y con ellas también lo vivido por el hombre.
TALTAL es histórico y es soberanía, titulares en algunos diarios de la época.
TALTAL marcó con su zona legítima, su límite Norte, justo y exacto, a sólo 60 kilómetros al norte de su puerto (Taltal), en los parajes de Caleta Paposo, La Capilla, Rinconada.
Fuimos con prestancia los chilenos del norte, antes de 1879, con tierras traficadas únicamente por nosotros: changos, mineros, salitreros, cateadores, visionarios, como José Antonio Moreno, Daniel Oliva. Barazarte y otros.
Nuestro puerto nacía en 1858, apenas 21 años después, en 1879, se cumplía con el sagrado deber de chilenos y tenían el equipo, el bagaje, además del corazón bien puesto y formaban el Batallón Taltal, que fue a la guerra.

Taltal, su historia y su gente.
La historia de los pueblos la hacen los hombres a través del tiempo y es así como Taltal tiene la suya, la han formado los hechos del pasado que perduran en el tiempo y en la memoria de quienes vivieron las diferentes épocas, llegando a la del auge cuando se vivía día a día el delirio del llamado "oro blanco", que por años otorgo prosperidad al país.
Los adelantos no pudieron estar ausentes y se hizo necesario la creación del ferrocarril para que transportara el mineral desde las distintas oficinas hasta lo muelles habilitados Se crearon estaciones donde se establecieron verdaderas poblaciones, inclusive, una de ellas. Aguada, llegó a ser comuna del departamento de Taltal.
La mayor parte de la gente estaba siempre de viaje, del mar a la pampa salitrera y de la pampa al mar, los cuales se realizaban en tren a diferencia de las salidas a ciudades del norte o del sur, que se hacían en barcos.
El impulso económico obtenido por el "oro blanco", acrecentó la población Taltalina, que llegó a tener 20 mil habitantes y la creación de diferentes tipos de espectáculos.
Se efectuaban corridas de toro, peleas de gallos, carreras de caballos y no estaban ausentes las actividades culturales, como el teatro y la ópera. Salvador ^P^ copiapino, escribió: "Taltal era un puerto pequeño, es cierto, pero an.madodeuna vida extremadamente curiosa", también dice que "el cosmopolitismo de Taltal mezclado en complicidad poética los nombres de las grandes ciudades extranjeras y de los pueblos del desierto: Londres, Puquios, Burdeos. Pisagua, Hamburgo, Aguas
Blancas...".
Habitualmente, en la bahía anclaban alrededor de 40 a 50 veleros (C^.^ variados países, por lo cual la necesidad de contar con información hizo que existieran barias imprentas, así como una gama de diarios, boletines, semanarios y otra publicaciones ocasionales, que eran emitidos a raíz de algún acontecimiento, es el caso de Fiestas Primaverales, candidaturas políticas, etc.
Muchos dicen: "todo tiempo pasado fue mejor", quizás, algunos con nostalgia otros con resignación: pero, sin embargo, otros con tozudez, cargados de ahapasión cuchan para que Taltal siga haciendo historia. Porque así es Taltal y los Taltalinos, legión brillante de chilenos del norte.

 

Primera presencia del hombre
Muelle de Piedra y Punta Morada, fue el término de la ruta que por primera vez abrieron en el Desierto los Hombres de la Edad de Piedra, contemporáneos de los paleolíticos europeos, que se establecieron allí 6.000 a 10.000 años antes de Cristo.
Los vestigios humanos encontrados en los conchales, dicen de la milenaria presencia de este hombre que fabricaba sus utensilios en piedra negra moteada de puntos blancos. Durante siglos vivió en la región y, de pronto, sin causa conocida, desapareció misteriosamente. La costa se sumió por cerca de un siglo en silencios y ausencias. El rumor de la vida lo trajeron nuevamente los neolíticos, aquellos hombres que trabajaban el cuarzo blanco y la sílice ialina, y desde esa lejana época se han prolongado ininterrumpidamente.
Sus primitivas manifestaciones manuales lo asemejaban a sus antecesores paleolíticos pero lograron superarse hasta alcanzar un grado tal de técnica en la fabricación de sus artefactos que algunas de sus piezas constituyen hoy verdaderas obras de arte.
Pueblos llegaron y pueblos emigraron dejando en la costa e interior vestigios de una cultura en constante superación evolutiva cuyo desarrollo y encadenamiento con otros pueblos es único en América. Los changos aborígenes, grandes caminantes del litoral, fueron absorbiendo estas grandes oleadas de cultura foráneas, que llevaron hasta los más remotos confínes de Chile. Así fue como conocieron a la Gente de los Túmulos, los que enterraban sus muertos tendidos orientados al sol y rodeaban sus tumbas con cercos de piedras; a la misteriosa Gente de los Vasos Negros los que trabajaban la arcilla oscura y creían en la existencia de otra vida: a los extraordinarios tiahuanacos que introdujeron la pintura y bellas artes que llevaron hasta los contra-fuertes cordilleranos; a los Chinchas y Atácamenos que cultivaban la tierra, fundían los metales, templaban el cobre, tejían la lana y hasta elaboraban el salitre; y finalmente, presenciaron la llegada de las huestes invasoras de Tupac Yupanqui, que al frente de sus cultísimos y nada pacíficos incásicos rebalsó en territorio alcanzando hasta las márgenes del Maule.

Conchales
El descubrimiento de los conchales de Taltal, realizado por Augusto Capdeville en 1914, constituye indudablemente uno de los acontecimientos más importantes de la arqueología chilena y americana.
Hasta alrededor de 1920 prevalecía, acerca del origen del Hombre Americano, la teoría defendida, principalmente, por el antropólogo norteamericano Ales Hordiicka, según la cual la población de América se había iniciado 2.000 a 3.000 años antes de nuestra era. El hallazgo del instrumental lítico de morfología paleolítica de Capdeville, llamó poderosamente la atención de todos los americanistas y llevó al planteamiento de la existencia del paleolítico en América, contemporáneo con el del viejo mundo o supervivencia tardía de industrias y técnicas que en aquél ya habían sido superadas desde muchos miles de años.
En la discusión de los nuevos hechos tomaron parte Max Uhie -entonces radicado en Chile- Ricardo Latcham y Aurelio Oyarzún, los tres exponentes más importantes de los estudios arqueológicos chilenos. Sus publicaciones sobre la materia, los de Capdeville y la correspondencia de este último con los arqueólogos e historiadores de su tiempo, tuvieron repercusión en todo el continente.
A este respecto don Gualterio Leoser, que ocupaba el cargo de Jefe de Sección de Antropología, cuando el Museo Nacional de Historia Natural adquirió la colección de Taltal y que conocía personalmente a Capdeville dice: "La presencia de numerosas piezas paleolíticas muy características llamó en su época poderosamente la atención de los entendidos. Esta piezas dan al hallazgo de Taltal una importancia no solamente para Chile sino una verdadera trascendencia continental, como lo demuestran las numerosas referencias a los descubrimientos de Taltal que se encuentran en todos los textos y en muchas obras de arqueología americana, aunque hoy la mayoría de los especialistas estudian que estos paleolíticos de América son más modernos que sus similares del viejo mundo".
Informe del Sr. G. Looser, dirigido a don Guillermo Feliú Cruz, Secretario General del Fondo Histórico y Bibliográfico José Toribio Medina.

Changos
Término de origen lingüístico desconocido, que se aplicó en tiempos históricos a los pobladores de la costa norte, desde Cobija a Coquimbo y que vivían de la pesca y la caza de lobos marinos.
Llevaban vida errática, comercializando con los indígenas de los valles, de los que obtenían productos agrícolas a cambio de pescados y mariscos secos.
Se dice que bebían la sangre y el aceite de lobo de mar, cuya piel utilizaban para levantar sus habitaciones, tipo cortaviento, hacer capachos para la minería y construir sus balsas.
Los changos sobrevivieron como grupo cultural hasta fines del siglo XIX, época en que terminaron por ser absorbidos por el auge cuprero y salitrero del Norte de Chile.
En cuanto al origen étnico de los changos históricos, no se tiene certeza si provenían de una misma unidad o de diferentes grupos y oleadas migratorias que se sumaron y adaptaron a una primitiva vida costina, dependiente básicamente del mar.
DICCIONARIO HISTÓRICO DE CHILE Fuentes - Cortés Castillo - Valdés

LOS CHANGOS. RAÍCES DE UN TALTAL MARÍTIMO
Juan Araya, Profesor.
William Bollaert, investigador británico, miembro correspondiente de la Universidad de Chile, realizó en 1828, un viaje por Nueva Granada, Ecuador, Perú y Chile. El resultado de lo que vio lo vertió en un trabajo de cuyo contenido sobre Chile ofrezco a ustedes la traducción correspondiente a los Changos, por lo interesante que resulta conocer el habitat y la interacción social de este grupo étnico que constituye la raíz de Taltal.
"Los Indios Changos. En 1828, cuando estaba en el puerto boliviano de Cobija, 22° 28' S., en mi viaje a lo largo de la costa del desierto de Atacama, fue cuando vi por primera vez unos pocos pescadores changos. Dejé Cobija en un bote rumbo al sur hacia Paposo, navegando durante el día (contra el viento) y remando en la noche, a lo largo de la costa más estéril despedazada y montañosa. Al noveno día vi unos pocos pescadores changos en la costa; ellos comprendían un poco el Castellano, pero su propia lengua era probablemente una mezcla de Atácamenos y Aymara. Al día siguiente tres más salieron en una balsa de piel de lobo marino de la Caleta de Cordón, intercambiando sus pescados secos, el congrio, por harina y coca. Al duodécimo día tres changos más salieron del Rincón (una caleta pesquera) y en ese día yo anclé en Paposo, donde encontré unas pocas familias, gente de Copiapó, quienes estaban allí para intercambiar pescado seco con los changos.
En Punta Grande había tres o cuatro familias de Changos, y en Agua Dulce media docena más, quienes tenían unas pocas cabras y asnos. Habiendo atravesado el peligroso Paso Malo, llegué al Hueso Parado, 25°30' (este lugar se me mostró como el punto divisorio con Bolivia) En Salinas encontré cuatro o cinco familias de Changos; y como ellos habían sido entonces recién abastecidos con vino por los compradores de su pescado seco, los bailes grotescos y los cantos continuaron toda la noche. Este era una especie de velorio o consecuencia de la muerte de dos niños; los cuerpos iban a ser enterrados en Copiapó. Por esto algunos de estos Indios, pudieran ser llamados parcialmente cristianizados.
Los Changos se movían de una Caleta a otra, ellos me contaron que pertenecían al distrito de Copiapó, pero que no pagaban tributo. Ellos iban ocasionalmente con burros  cargados con su pescado seco (chaquicillo) a San Pedro de Atacama cruzando un i largo ángulo del desierto, también a Copiapó. Ellos se llaman Changos, pero no pude I descubrir que constituyeran una tribu distinta; y busqué el término Chango (dado a ellos probablemente por los Españoles) concerniente más bien con su miserable • condición y ocupación. Vi cerca de cien, calculé cincuenta más pescando al norte de
Cobija, y otro ciento viajando al interior, lo que harían doscientas cincuenta almas.
Acosta habla de una población de Changos al Norte del Cuzco en 12° 20' S., en el interior en algunos mapas existe un lugar marcado Changos.
D'0rbigny, dice que éstos son los pueblos distintos y que les da un número de mil almas después de visitarlos, los calculé en doscientos cincuenta. El habla de una
"Nación de Changos", y dice que fueron "una vez poderosos" -aunque sí vivían en la costa desértica de Atacama, no tenían como llegar a serlo; él también dice que Cobija era el centro de su asentamiento, pero nada se conoce de su gobierno y religión. En sus huacas (cementerios) abiertos en 1830 en Cobija, los sexos se encontraban enterrados separadamente y a todo lo largo lo que puede ser una transición del Aymará y Quichuas hacia la raza chilena, porque mucho después de la conquista había una gran población indígena en el Valle de Copiapó. Sus chozas, observé, están hechas generalmente de huesos de ballena cubiertas con piel de lobo marino. El pescado era su principal alimento, su pescado seco, el congrio, que ellos intercambiaban con los indios del interior por maíz, géneros para ropa o coca. Ellos generalmente se agrupaban en comunidades junto a los arroyos para evitar las tercianas y los mosquitos, de vez en cuando se abastecían con agua de vertientes en las montañas. Al preguntarle sobre su historia su respuesta era generalmente "sí señor" "no señor"- Ellos pescaban en balsas de piel de lobo marino, la cual es segura en cualquier oleaje. Hace unos años los Changos sufrieron severamente de viruelas y sarampión. Ellos pueden imitar el ladrido o grito del lobo marino, por medio del cual ellos las hacen cercarse, y los arponean fácilmente.
En mi "Perú sureño" vi algunos detalles de la costa de Atacama y la supuesta posición del hierro meteórico de Atacama. Luego el Dr. Phillippi, por orden del gobierno de Chile ha examinado el gran desierto de Atacama y ha determinado la posición del susodicho hierro meteórico en Imilac, en 23° 49' S. 60° 14' W. El habla de los changos como habitando la costa desde Huasco a Cobija y siendo de condición indígena. Los hombres pescan y las mujeres cuidan pequeñas majadas de cabras. Esta clase de vida requiere que cambien frecuentemente sus asentamientos, puesto que el pescado es abundante o escaso, del mismo modo como los pastizales son abundantes o no. Ellos viven en chozas miserables formadas de huesos de ballenas o cactus, cubiertas con pieles de lobo marino, andrajos o huiros, y como la ocupación de los hombres es distinta de las mujeres, ellos raramente viven juntos".

 Quebradas

QUEBRADA "EL MEDANO"
En la costa de Taltal, a unos 90 kilómetros al Norte de este puerto, se ubica una de las tantas quebradas que ascienden el pronunciado talud de las serranías. Se trata de la quebrada del "Médano", a lo largo de unos 5 kilómetros en el curso medio superior de la quebrada a unos 1.300 a 1.700 metros sobre el nivel del mar, se impregnó el ambiente de escenas pintadas sobre las rocas y farellones pétreos de la quebrada, un santuario de grandes proporciones, de arte votivo, en pro de la buena pesca y caza.
Los indígenas de aquel entonces expresaron sus vivencias con técnicas de pintura planta con tintes rojos, en los que se pueden ver escenas de arponeo y arrastre de animales marinos, desde balsa de cueros de lobo, en los cuales aparecen en alguna pinturas, uno y hasta tres tripulantes.
Las especies más distinguibles, corresponden a cetáceos: Calderón negro, cachalatotes y ballenas, lobos de mar, pez espada, pez martillo, tortugas y otros.

La balsa y sus tripulantes son extraordinariamente pequeños, en comparación con el animal. Impera la idea de resaltar el animal y minimizar a su lado al hombre y su obra (balsa).
Lo curioso de las escenas de arponeo de cetáceos es que casi siempre la cuerda va unida a la embarcación, la que arranca de un punto atrás de la aleta dorsal del animal.
- Un cronista y sacerdote de la colonia temprana, llamado Antonio Vázquez Espinoza, relata de la siguiente manera, la pesca y caza de cetáceos, de parte de los pescadores del norte (changos):
"Los indígenas de esta costa se visten de cueros de lobos marinos y de ellos hacen sus barcas o balsas, sobre dos cueros llenos de viento en que salen mar afuera a pescar, porque en aquella costa se hacen grandísimas pescas de congrio, tollos, lizas, dorados, bagres, jureles, atunes, pulpos, etc".
Todos los indios de esta costa, además del sustento referido que tienen de marisco, su principal comida y bebida, es aceite de ballena, que hay cantidad en aquella costa. El indio la espera que duerma, donde llega sigilosamente y le da un lanzazo bajo la aleta, dejándose caer de su balsa, para irse a la orilla a otear donde ésta va a morir (ballena).
ARTE RUPESTRE CHILENO. Grette Mostny - Hans Niemeyer.

QUEBRADA "SAN RAMÓN'
En la parte Norte de Taltal, a unos 5 kilómetros de éste, se encuentra la quebrada, la cual presenta un cauce seco, en el que es posible encontrar cada ciertos tramos, algunos afloramientos de aguas; en este ambiente quebradeño, el hombre primitivo pudo testimoniar la integración hombre-animal (domesticación), en planchones pétreos y salientes rocosas con tintes básicamente rojos, en diferente conjuntos pictóricos, que se distribuyen a lo largo de 19 kilómetros, desde la desembocadura de la quebrada; uno de los conjuntos pictóricos más representativos de este Arte Naturalista y Biomorfo, es el que está relacionado con una figura humana, que además de tener sus brazos extendidos, uno en dirección hacia donde camina y con el otro tiene asido por el hocico a un camélido, detrás del cual se presenta una línea oblicua.
Cabe hacer notar que tanto la figura humana como los animales representados, guardan la relación entre sí, con respecto a la proporción real entre ellos, lo que no                                                                         ocurre en el Médano, donde el animal se encuentra desproporcionado con respecto a la embarcación y el hombre.
Esta quebrada que se adentra hacia la serranía, específicamente hacia el oasis de Cachiyuyal (Agua Verde), tal vez haya sido una de las rutas de tráfico entre el hombre andino, que intercambiaba sus productos con el hombre de la costa de Taltal, teniendo como punto de encuentro el circuito arqueológico, comprendido entre el gran Conchal del Morro Colorado, pasando por el llano del Hueso Parado, hasta Punta Morada, luego donde desembocaba la quebrada, sector en el cual existen evidencias de cerámicas y objetos típicamente atacameños e incluso incas.
Museo Augusto Capdeville Rojas. Arte Rupestre Quebrada San Ramón.
Maximino Villarroel Olivares.

ALERO ROCOSO DE LORETO

A 25 kilómetros al norte de la Caleta de Paposo, en el pie de monte que forma la planicie del litoral, específicamente a 200 metros de la Caleta de Loreto, en el afloramiento rocoso, inmediatamente cercano, se ubica un pequeño alero rocoso, cuyo acceso lo forma una gran acumulación de conchas y otros elementos que dan origen a un conchai, en forma de túmulo, que origina una cavidad en cuyo interior se evidencian monocromías planas con tintes rojizos, plasmadas en las paredes donde es posible visualizar la figura de un pez espada, de un mamífero marino (lobo) y una figura bastante abstracta difícil de interpretar.
En el interior de ésta se encuentran aproximadamente 25 pinturas, siendo las que anteceden las más claras para su interpretación.
Este sitio se encuentra relativamente cercano a la quebrada del Médano (nota aparte), pero difiere bastante en cuanto a la temática pero no a su estilo, ya que, no aparecen escenas de caza en las pinturas descritas, sólo figuras de animales individuales.

Taltal
Se deriva del nombre de los gallinazos, Athartes Urubus.
Los Taltales o gallinazos. El etimologista Pebres, indica la palabra Thalthal como procedente del mapuche, ave o buharro; Rodolfo Lenz le asigna la significación de gallinazo.
La referencia histórica más antigua se encuentra en el Padre Diego de Rosales, en su HISTÓRICA RELACIÓN DEL REINO DE CHILE, tomo I, pág. 318, año de 1666.
Sady Zañartu Bustos, indica que correspondería su significado al grito de las gaviotas.
Max Uhie indica que es de origen atacameño y su significado es descenso.
El lugar geográfico de la acepción corresponde a la Punta de Taltales (La Puntilla). El topónimo Punta de Taltales, gallinazos o jotes, corresponderían efectivamente a un ave carroñera conocida como traro o carancho (Polyborus Planeas) que habita preferentemente donde existen colonias de lobos de mar.
Morro Colorado, Punta Morada, La Puntilla, Paposo, Llano de Hueso Parado y muchos otros lugares son mudo testigo de la presencia remota de los primeros habitantes de la costa de Taltal, en los cuales es posible evidenciar aún los grandes depósitos de conchas o basurales de cocina comúnmente conocidos como conchales.
Los orígenes del hombre en Taltal se remontan desde hace seis mil años y es posible pensar que sea más temprano aún.
Estos grupos humanos que poblaron la costa de Taltal y sus alrededores, poseían técnicas bastante refinadas para la confección de instrumentos y herramientas para su uso en la pesca, caza y recolección, como son los anzuelos de concha, grandes cuchillos taltalensis, arpones, cordonería y chinguillos.
En tiempos más tardíos aparece la balsa de cuero de lobo en la cual fueron eximios navegantes y cazadores, tal como lo evidencian las escenas de pesca pintadas en paredes de quebradas y aleros rocosos.
Con la llegada de los primeros hispanos se le denomina changos a los habitantes de la costa norte de Chile.
El legado de sus embarcaciones perduró hasta fines del siglo pasado las que se utilizaban para el embarque de salitre a los barcos surto en la bahía.


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